Texto clínico · 2 minutos

Insomnio y sobrepensamiento

Por Nicolás Quiroga · Psicólogo, M.N. 59.272

Por fin te acostaste. Estás cansado y mañana hay que levantarse temprano. Cerrás los ojos… y te acordás de algo que dijiste. Después, de un mensaje que no respondiste. Después, de lo que tenés pendiente para mañana. ¿En qué momento descansar se volvió tan complicado?

Qué aparece cuando intentás descansar

Me interesa que podamos mirar ese momento con un poco de detalle. ¿Te pasa al acostarte o te despertás a mitad de la noche? ¿Volvés siempre sobre lo mismo? ¿Qué hacés cuando te das cuenta de que no podés dormir? Antes de explicarlo, necesito escucharte.

En este texto me refiero a las preocupaciones y exigencias que pueden acompañar la dificultad para dormir. No toda dificultad de sueño se explica del mismo modo; hace falta conocer cada situación.

Cuando el descanso se vuelve otra tarea

Mirás la hora y hacés la cuenta: si te dormís ahora, todavía te quedan unas horas. Pasa un rato, volvés a mirar. La cuenta cambia. “Tengo que dormir ya”. Esa presión también puede ser parte de lo que conversemos: cuánto te pedís, qué te cuesta dejar pendiente, qué pasa cuando no podés cumplir con todo.

Mi formación incluye respiración y meditación. Si incorporamos alguno de esos recursos, también conversamos sobre cómo lo vivís. Me importa saber si te resulta útil o si lo estás sintiendo como una obligación más.

Por dónde empezar a hablar

Podemos empezar por la última noche que recordás así. Qué habías hecho durante el día, qué apareció al acostarte, qué intentaste después. No hace falta que vengas con una teoría sobre tu insomnio; contame cómo fue.

Si ya recibís atención por el sueño o tomás medicación indicada, es importante mencionarlo en la entrevista. Este espacio permite conversar sobre lo que te pasa sin dar por supuesta su causa.