Texto clínico · 5 minutos

Psicoanálisis y pseudociencia

La pregunta por la pseudociencia suele venir cargada. A veces busca discutir. A veces busca cuidarse de caer en un discurso vacío. Esa segunda preocupación me interesa más.

No alcanza con defender una bandera

El psicoanálisis no necesita convertirse en religión para tener valor clínico. Tampoco necesita prometer lo que no puede demostrar.

Su fuerza no está en ofrecer una técnica rápida para todos, sino en sostener una escucha de lo singular: del síntoma, de la repetición, del deseo, de aquello que alguien dice sin saber del todo lo que está diciendo.

La clínica no es una consigna

Hay usos malos del psicoanálisis. Lenguaje cerrado, interpretaciones forzadas, teoría usada para no escuchar. Eso existe y hay que decirlo.

Pero reducir toda una práctica clínica a su peor caricatura tampoco ayuda. La pregunta seria es otra: qué permite escuchar, qué efectos produce y qué límites reconoce.

Por qué sigo trabajando desde ahí

Trabajo desde una orientación lacaniana porque me interesa esa zona donde alguien entiende lo que le pasa y, sin embargo, lo repite.

Ahí no alcanza con informar, corregir o entrenar una conducta. Hace falta leer la posición subjetiva, la relación con el Otro y el modo en que el síntoma también organiza una vida.