Del otro lado de la pantalla
Nos conectamos en el horario que acordamos y empezamos a hablar. Podés contar algo que pasó en la semana, una preocupación que no te deja tranquilo o eso que venís pensando hace tiempo. Yo escucho, pregunto y voy interviniendo. No necesitás preparar un tema para cada sesión.
El encuentro tiene un horario acordado. Conviene reservar ese tiempo para la sesión y dejar de lado, en lo posible, mensajes, trabajo y otras tareas.
Privacidad y condiciones para hablar
Antes de coordinar, pensá dónde vas a estar. Una cosa es tener conexión; otra, poder hablar sin que alguien esté escuchando del otro lado de la puerta. Ese detalle merece tanta atención como la cámara o el micrófono.
Si compartís tu casa con otras personas o te cuesta encontrar un lugar, podés plantearlo al consultar. Si durante las sesiones aparece una dificultad, la conversamos.
¿Y si me cuesta hablar así?
No puedo anticipar cómo va a resultar un proceso solo por saber que será online. En la primera entrevista me interesa conocer tu consulta, tus expectativas y las condiciones en las que podríamos encontrarnos.
Decímelo. Si la pantalla te distrae, te incomoda o sentís que no encontrás un lugar para hablar, necesitamos tenerlo en cuenta. La modalidad es algo que podemos revisar durante el trabajo.
Cómo coordinar desde Argentina o el exterior
Las sesiones duran 40 minutos. El honorario es de $40.000 ARS para Argentina y USD 35 para exterior. El horario y la forma de pago se acuerdan antes de la primera entrevista.
Si vivís en otro país, indicá dónde estás y tus horarios posibles al escribir. Revisamos la diferencia horaria y la posibilidad de atención desde ese lugar antes de confirmar. Las entrevistas son en español.